Improv. el mundo de la vida


 

Improv: el mundo de la vida.

Alexander Bruck y Mario de vega.

Sesión de improvisación durante la presentación del #06 del fanzine 666 Satán. ismo crítico el día 15 de enero del 2008 en el Salón de Usos Múltiples de la Escuela Superior de Música

 

 

Yo hago lo que acontece.
G.E.Anscombe, Intención.

 

 

Minuto 0.59

Mientras los músicos probaban los instrumentos, la consola y las conexiones, sin que nadie lo notara la improvisación da inicio. Aun se escuchan las voces de los asistentes, su conversación es producto del encuentro en aquella sala, o tal vez la continuación de otra mas antigua que mantienen al entrar al S.U.M…

Minuto l.15

En los años sesentas entre los grupos de rhythm and blues se solía decir que cuando dos personas eran buenos partners en la cama, los dos hacían buena música. Improvisar es un poco hacer el amor, es como conversar, hacer el amor es como conversar: hace falta de inventiva y creatividad para hacer de la sesión (amatoria, sonora, discursiva, dialógica etc.) un evento memorable, algo que se recuerde, que por un momento desafié al tiempo, a lo inexorable del transcurso del tiempo, a lo implacable que es la presencia del olvido. Siendo el olvido en este caso, la ausencia del acontecimiento, perdido y relegado.

Minuto l.27

Hacer es acontecer ¡que duda cabe! La improvisación invoca al acontecimiento, a lo eventual ignorado, salirse de la frase musical tradicional es introducirse en lo que esta por descubrirse, en lo que pide y exige ser descubierto, explorado, investigado, es el mundo de la aventura musical. Donde cualquier cosa puede pasar y así ocurre…

Minuto l.33

Improvisar es establecer dinámicas de relación con el mundo de la vida, con el derredor, con todo aquello que esta de nuestro lado vivo, que nos rodea. Implica una disposición a la atención, uno se encuentra en estado de alerta, a la expectativa de lo que está por suceder, es precisamente una espera muy peculiar, frente a lo que está por transcurrir, uno espera para actuar, para dar el salto e incorporarse al ahora constante del presente. Es pues, un salto al aquí (por algo será que los japoneses llaman a la improvisación sokkyo, es decir “dejar que surja el aquí y ahora”), a la acción, al acontecimiento, al evento imponderable de la acción, momento de inscripción en la Historia de Humanidad.


Minuto 6.59

Y así de manera inesperada da inicio la sesión. Nada se sabe de los orígenes de la música en el mundo, lo único que se puede decir es que seguramente no fueron musicales. Esta paradoja marca al acontecimiento sonoro: el evento llega siempre sin anunciarse, es como se hecha andar la historia, como el viejo hacer del topo subterráneo. Su hacer no tiene un origen claro pero inicia como todos los comienzos, es imperceptible. Mario prueba sus aparatos, diversos gadgets reconstruidos y forzados a accionar a voluntad del artista: una computadora, un sampler, sólo por mencionar algunos. Revisa minuciosamente su capacidad de respuesta, su volumen y su rapidez, mientras que Alex saca un pedal ampliado de efectos múltiples que conecta a la consola y a su viola, desliza el arco por el instrumento. Inútil pensar que trata de afinar las cuerdas, por el contrario, Alex inicia un proceso de desestabilización musical del instrumento, cuándo lo toca va contra él, va en su contra, el frotamiento es salvaje, pisotea los pedales, provocando efectos sónicos que desvian el curso de los sonidos, eco-formados, que se integran, crecen y desaparecen, inventando un diálogo imposible con Mario. El volumen del sonido aumenta considerablemente.

Minuto 7.00

Una vez atrapada nuestra atención se dedican a lo suyo, por momentos Mario parece abstraído en su propio deambular sónico, repite algunas muescas de sonido modificadas, Alex raspa las cuerdas de su arco contra el traste de la viola…al fondo aún se escucha a alguien decir “pasen ya estamos por comenzar” pero lo cierto es que el evento ya inició y nadie se ha dado cuenta… ¿será posible que no lo hayan notado todavía?
Minuto 7.59

Aujour d’hui rien. Palabras asentadas el 14 de julio de 1789 en el diario que solía escribir extenuado -por nada en particular- Luís XIV. Justo el día que daba inicio la toma de la bastilla, preludio de la revuelta que desencadenaría la revolución francesa y que marcaría el fin de la monarquía en Francia. Conocer esto me ha contagiado la confianza moderna en la posibilidad de la advenimiento de lo real, lo que esta por acontecer nunca avisa de su arribo…lo que acontece pues es lo in-advertido, lo in-esperado. La improvisación tiene su fuerza precisamente en que su ámbito de trabajo es el acontecer sonoro del mundo. Se invocan fuerzas indiscutibles, inmanejables, que violentan y sobre pasan al entendimiento aburrido de lo ya oído, de lo ya visto, en la improvisación rara vez se sabe lo que esta sucediendo, ni los mismos músicos logran explicar del todo el sentido de sus actos, la aspiración a la pureza de la acción va encaminada no a lo indiscernible si no a la construcción efímera de un cierto método de caos creativo, adolescente, siempre inacabado…

Minuto 11.05

En algún momento de su libro Derek Bailey define a la actividad de la improvisación como metáfora de la vida in-mediata, feroz e irrepresentable, se trata del antiguo anhelo de acceder de una vez por todas a lo real, salvaje e indeterminado, procedimiento contra-mimético, y sin embargo insuficiente, puesto que nuestro mundo lo vivimos incrédulos bajo la crisis del paradigma moderno de representación. Nuestro mundo se encuentra mediado, distante de nuestra experiencia, accedemos al mundo re-presentándolo como imagen y objeto de nuestra sujetidad, procedimiento insuficiente sin duda, más no inútil. La fuerza que domina a la improvisación es el deseo de la experiencia de la vida autentica, indomable, soberana punta de lanza de nuestra apropiación del mundo de la vida.

Minuto 16.09

Mario introduce varios motivos nuevos, son distintas maneras de reírse, risas de mujer, risas de hombre, risas de niños en pleno desmadre, risas de mujer sola, risas de hombre solo, las risas regresan una y otra vez, se mezclan con distintas masas sonoras, y al fondo, aplastada bajo el volumen de sonidos la viola de Alex, marca un lento y doloroso chillido, y de pronto el silencio…o casi… es una pausa, ¿Han decidido descansar uno del otro?

Minuto 20.00

En la improvisación se pretende seguir el decurso de la vida, por lo tanto fuera del tiempo de la fábrica, de la escuela, y de la cárcel. Es decir fuera de la vida organizada por la sociedad de control. El discurso de la improvisación libre puede decir cualquier cosa, puesto que recurre a ese momento previo/posterior a la significación pero no es a-significativo. Puede tomar cualquier tiempo, el tiempo de la improvisación es el afuera de lo socialmente asignado como el tiempo de la vida social. De ahí que su discurso sonoro nos parezca intermitente, titubeante, impredecible pero es que se trata de acceder a la miasma informe de lo in-mediato, ahí donde el tiempo se dispersa en distintos ordenes de vida, ahí donde el ser es re-construido, re-formado.

Minuto 23.23

A diferencia de la improvisación que sucede dentro de una determinada tradición musical (Jazz, Flamenco, Ragas, Koto etc.) donde la actividad consiste en un juego con los distintos datos de la tradición: estilos, acentos, citas, referencias a un pasado resucitado en el mismo momento en que es invocado, sólo para desvanecerse al final del evento musical. La improvisación es el no lugar de la tradición musical, es el grito informe del recién nacido. Incomprensible al oído pero lleno de vida.
Minuto 25.45

Re, (re) como quien intenta salirse del cauce sonoro trabado, musical por el sólo hecho de adscribirse a los distintos tropos poéticos de la creación. Se improvisa a la manniera del recurso a los elencos retóricos, repitiéndolo todo hasta encontrar el momento de la ruptura, de la salida del curso “natural” del destino social pactado de los signos. El significado sónico es exacerbado en su repetición, como quien dice una rosa es una rosa, duplicando la frase hasta convertirla en una serie indiferenciada, hasta que sólo nos queda la monotonía de su música, se crea una ausencia/presencia contra la tradición de la in-significancia musical del POp.

Minuto 29.09

Mario se aísla detrás de una invencible pared de ruido, informe, no hay ninguna voluntad de lenguaje, no hay intención de comunicar ningún mensaje, ruptura del mensaje musical, pero al tiempo, su diálogo maltrecho es la continuación de la aspiración utópica a una concomunicación, malograda apelación a una comunidad creada sin futuro, sin embargo me interesa afirmar que sí hay participación colectiva en la creación de un evento sonoro no musical, el escucha de alguna manera participa en la creación del evento sonoro, no solo escuchando atentamente, sino que al acompañar a los músicos acentúa de una manera particular el animo de los ejecutantes.

Minuto 30.00

El temperamento de músico al improvisar no es algo desdeñable, no es poca cosa, los temperamentos, las emociones del artista, es lo que se ponen en juego durante la sesión, su respuesta anímica es la superficie por la que se anda improvisando. Alex responde pisando su pedal de efectos, de las bocinas surge una delgada masa informe pero de apariencia metálica, hiriente en su incandescencia. Rasgada la viola resume en ese momento todo un siglo de búsqueda sonora, produciendo callejones y recovecos, fondos sin fondo de una tradición sitiada. Asonancia, disonancia ¿debemos acaso, al intentar (d) escribir el evento sonoro, acudir a la descripción del repertorio retórico de la cultura musical tradicional? No lo creo, la improvisación exige una cierta disposición activa, creadora de una realidad inédita.

Minuto 34.01

Pequeñas Islas de silencio pueden ser percibidas ya con cierta frecuencia, se acerca el final, se anuncia paulatinamente, se comienza apreciar algunos motivos sónicos con mayor claridad, Mario continúa ensimismado en sus máquinas, produce elementos disruptivos, reitera y modifica compulsivo, Alex detiene sus movimientos y produce de alguna manera fallida melodías que apenas anunciadas desaparecen en el olvido de quien las produce, Alex –a diferencia de Mario, se detiene a escuchar , intenta comprender la índole del discurso de su interlocutor y así responder a los llamados sónicos, Sin embargo Mario continúa en lo suyo, su discurso es uno y el mismo, obsesivo parece responder solo a una intención de aislamiento, conversación descompuesta que apela mas al azar que a una intervención dialógica. El final arriba de manera pausada, pero no termina de llegar, podríamos decir que nunca hace de su presencia un motivo musical, el sonido simplemente se fuga…desaparece pesadamente frente a nosotros, momentos después revientan tímidos los aplausos.

Inti Meza V.

Lunes 25 de Febrero del 2008

~ por 666ismocritico en junio 19, 2012.

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