Histerismo Crítico [ Txto ]

 Manifiesto  666histerismocritico.

1.- El histerismo crítico es una herencia matrilineal del pensamiento y la acción histerista.

“El útero es una animal independiente e inestable”, esa es la definición del cuerpo femenino que aterrorizó al patriarcado durante siglos: “El útero es un animal independiente e inestable” señalaban con terror los tratados médicos de la antigüedad. “la mujer histérica es un ser independiente e inestable” aseveraban con preocupación los médicos de la modernidad.  “Las feministas son histéricas e inestables”, llegado a este punto ya estábamos seguras de que lo éramos.

Histéricas fueron las brujas perseguidas por la inquisición, las monjas en el encierro  acusadas de tener contacto con Satán, histéricas también las que rechazaron la casa -prisión y el ideal de domesticidad, las que se contorsionaban en los hospitales psiquiátricos del siglo XIX y las que salían a la calle a exigir aborto, divorcio, voto…las histéricas somos las inestables, las inconformes, las insumisas.  Jamás habituadas, jamás acostumbradas, jamás domesticadas.  Brujas y herejes frente al cristianismo, locas e histriónicas según la racionalidad patriarcal, feministas libertarias  en los peores tiempos del  capitalismo. De las mujeres, la histérica es la más consciente del cuerpo que habita. La histérica se contorsiona, grita, estalla, sale a la calle, se planta en el escenario. La histérica es una esteta, histriónica y provocadora. Flaubert, Baudelaire, los surrealistas y los inconformes de la  burguesía y su normatividad también han militado en el histerismo.

2.- La histeria es un estallido, la histeria es el estigma, las histéricas afirmamos este estigma.

El útero, origen mítico de la histeria, representaba lo desconocido, lo ingobernable: animal informe, deseante, sofocante, que amenazaba no sólo la salud y el temperamento de las mujeres, sino sobre todo  el orden social.  El útero fue aún más temido cuando adquirió huesos, carne, sangre, vísceras, músculos, cabeza y pensamiento.  Cuando el útero dejó de ser un animal expansivo empezó a hablar. El útero mudo se volvió gritón. El útero pasivo salió de su encierro y se convirtió en una amenaza para la vida pública. Las vaginas dentadas empezaron a morder con las ideas el orden y la racionalidad falogocéntrica.

Estigmatizadas como malas, satánicas,  incontrolables, impredecibles, las histéricas que nos precedieron fueron quemadas en la hoguera, encerradas,  alimentadas a la fuerza, estudiadas y fotografiadas en los psiquiátricos. Tampoco los comunistas las quisieron, mucho menos todos los apologetas de la decencia y el orden. Después de siglos y siglos las histeristas, las satánicas,  afirmamos nuestro derecho al mal y nuestra furia contra toda opresión.

3.- Las urgencias del útero, las exigencias del histerismo crítico.

El útero-amenaza es deseante. Un útero insatisfecho, inconforme y deseante  está dispuesto a todo, por eso el útero no debe desear. El útero puede ser deseado pero no deseante. El útero de las histéricas es el terror del patriarcado porque siempre desea, siempre lucha, se resiste a ser dominado.

El histerismo crítico surge cuando un útero empezó a estallar con otros y encontró sus zonas histerógenas   en la política feminista. Pronto ese útero se volvió exigente, dispuesto a combatir  cuanta restricción se quisiera imponer sobre su autonomía.  El histerismo crítico no podría ser botín electoral o bandera de instituciones estatales y proyectos de beneficencia pública porque nuestro histerismo exige más que caridad, exige la abolición del sistema capitalista, exige la ampliación de las libertades. Nuestro histerismo crítico es un feminismo libertario.

4.- La aspiradora y el vibrador.

Para que el útero deseante dejara de ser amenaza habría que darle un satisfactor que no pusiera en cuestión la normatividad falocéntrica.  El vibrador fue inventado por  un medico cansado de aplicar distintas técnicas terapéuticas para producir mediante masajes en el clítoris el “paroxismo histérico.”  Cuando el vibrador pasó de ser un dispositivo terapéutico  a un instrumento de placer entonces  dejo de ser un electrodoméstico que se vendía junto con las aspiradoras. Recordemos que a principios del siglo XX los catálogos de ventas de electrodomésticos ofrecían distintos modelos de vibradores  para hacer más aceptable el encierro de la domesticidad impuesta.

Para la modernidad patriarcal las mujeres somos simple y sencillamente  una extensión de la naturaleza que hay que dominar y explotar con implementos técnicos. El vibrador fue un dispositivo de uso médico cuya intensión era el control político-doméstico de las mujeres estigmatizadas como histéricas. Un instrumento fálico fue el primer dispositivo que se basaba en el placer como forma de dominación.  Poco sabía la medicina patriarcal acerca del deseo de las mujeres. Por cierto, Dora, ¿Por qué engañaste a Freud?

Cuando el “paroxismo histérico” fue visto como un resultado de la masturbación y la curación como un placer que las mujeres se podían dar a sí mismas el vibrador desapareció de la lista de electrodomésticos.  Demasiado tarde se dieron cuenta los médicos que un útero deseante que encuentra satisfacción  no se vuelve pasivo, sino demandante. Así, un instrumento que se inventó para la dominación fue transformado por las histéricas en un instrumento de placer que se imponía sobre las aspiradoras y el orden doméstico.

5.-El histerismo es una pandemia que ataca las defensas del capitalismo.

Desde la antigüedad se documenta el carácter epidémico de la histeria. La historia registra varios casos de hordas de mujeres que se histerizaban al mismo tiempo poniendo en peligro la dominación masculina. El histerismo crítico busca darle la verdadera dimensión al carácter contagioso de la histeria, luchamos para que el histerismo se convierta en una pandemia que infecte totalmente al capitalismo.

Para saber si padeces histerismo en su forma crítica es necesario tener al menos un par de estos síntomas:

a)      La histérica padece alucinaciones constantes que le dan la ilusión de que otro mundo es posible. Esto provoca un deseo de lucha cotidiana y estallidos de inconformidad constante.

b)      La boca de las histéricas es un arma poderosa. Se activa automáticamente cada vez que tiene que defenderse. Si has sido acusada de bocona e insubordinada varias veces es casi seguro que padezcas histeria.

c)       La histérica busca a otras histéricas, de ahí su carácter peligrosamente contagioso y colectivo.

d)      La histérica no es una víctima, es una guerrillera. No se somete, sino que se enfrenta a los poderes. La desigualdad,   la violación, la cárcel y el feminicio aumentan la furia de las histéricas.

e)      El trastorno de personalidad  derivado de su carácter histriónico es un rasgo típico del mal que ataca a las mujeres  insumisas. La histérica es impredecible, no se ajusta a los patrones de feminidad establecidos por el patriarcado, por eso  se  convierte constantemente en el personaje que le da la gana.

Nota: Si has sentido un mínimo deseo de convertirte al histerismo significa que tarde o temprano tu predisposición provocará el desarrollo del mal de las mujeres libres.

666.

Así es, has dado correctamente con el número de la bestia. Este es el contacto con el histerismo crítico: www.666ismocritico.wordpress.com      www.666sinismonisatan.wordpress.com

¡666 Otro infierno es posible! 

Creative Commons License

~ por 666ismocritico en abril 27, 2010.

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