Walter Mignolo -El Pensamiento Descolonial

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El pensamiento descolonial

Walter Mignolo

 

Aunque la formación inicial de Walter Mignolo proviene de la crítica literaria, sus análisis han recorrido distintas disciplinas, desde la antropología cultural, los estudios culturales y las discusiones en torno al pensamiento latinoamericano, hasta las teorías poscoloniales. Estas investigaciones lo han llevado a mirar bajo una nueva óptica conceptos como colonialismo, geopolítica o la misma noción de América Latina. Algunas de sus publicaciones más sobresalientes dan cuenta de sus intereses diversos: Teoría del texto e interpretación de textos (1986), El lado oscuro del Renacimiento (1995), Historias locales/diseños globales (1999) y La idea de Latinoamérica (2007), uno de sus últimos textos. Mignolo dirige el Centro de Estudios Globales y de las Humanidades de la Duke University y es investigador asociado de la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador (UASB). Les presentamos aquí una charla que dio recientemente en Chile en torno a la producción del conocimiento descolonial, ese pensamiento que surge de las historias locales y que, aunque ignorado, acompaña a la historia imperial/colonial moderna.

 

En la conferencia dictada en la UASB en octubre de 2001, Josepth Stiglitz expuso brevemente su teoría de la información imperfecta y sus implicaciones para el trabajo hacia una sociedad democrática y justa. Afirmaba que, en el proceso, las universidades tienen un papel importante que cumplir (y esto lo decía en la ocasión en que se abría la carrera en Ciencias Económicas en la UASB):

Las universidades tienen un papel central en este sentido. Creo firmemente que, además de perseguir el conocimiento por el conocimiento en sí mismo, las universidades tiene una función significativa en el desarrollo de la democracia. Mejorar nuestro entendimiento del mundo y de todo cuanto nos rodea es la misión central de la universidad; sin embargo, una función particularmente importante de las universidades es promover el desarrollo de la democracia (2002, 225).[1]

 

Estoy de acuerdo con Stiglitz en que una de las funciones principales en la producción de conocimientos es promover la democracia y que las universidades tienen un importante rol que cumplir en ese sentido. Lo que él apunta, en cambio, como conocimiento por el conocimiento mismo es en verdad una lacra, puesto que esa función produce sujetos académicos que se afincan en la auto-asignación de la verdad del conocimiento y terminan en una arrogancia conservadora y constipada que consiste en escudarse en sus conocimientos para descalificar lo que no pueden controlar con sus principios mezquinos. Pero hay más. Aun estando de acuerdo con Stiglitz, voy a subrayar aspectos que no están implicados en su recomendación. Sospecho, además, que no sólo no están implicados, sino que Stiglitz no los ve. No estoy diciendo que perversamente Stiglitz esté haciendo uso de la información imperfecta que su teoría condena, sino estoy sugiriendo que la colonialidad del saber produce barreras inconscientes aun en personas brillantes y honestas como el mismo Stiglitz.

 

La producción de conocimientos para promover la democracia se produce también en espacios no universitarios. En este sentido podríamos decir que no se trataría del desarrollo de la democracia (metáfora económica), sino de su expansión espacial-social. Desarrollo conduciría a que la clase dominante, en el Estado y en el Mercado, munida de una conciencia ética cada vez más crítica (y en ese sentido teorías como la de la información imperfecta tendrían esa función), fuera más generosa (un término no empleado por los defensores oficiales, es decir, en los discursos del estado y del mercado) con la sociedad civil (el sector social que es en general “civilizado” y conservador porque está integrado al estado y al mercado) y la sociedad política (el sector social crítico y disidente frente a las funciones de control y de represión del estado; a la inoperancia del estado frente al patriarcalismo y el racismo, etc.; y frente a la explotación que significa, en las empresas y el mercado, la reducción de los gastos para aumentar las ganancias). La expansión social de la democracia significa la participación de actores y proyectos que emergen de la sociedad política frente a las limitaciones de la teoría política del estado moderno (construido sobre la base de la experiencia e historia europea y traducida a estados coloniales en las ex-colonias de los imperios tanto capitalistas como comunistas).

 

Ahora bien, hay un tipo de conocimiento cuya función es fundamental para la expansión de la democracia y que no se produce necesariamente en las universidades. Un conocimiento gestado en la experiencia social, histórica y personal de individuos y colectivos sociales. Un conocimiento que surge desde el mismo actuar político se convierte en pensamiento que se revierte sobre el actuar. Por otra parte, cuando este tipo de conocimiento busca su lugar en la universidad, la universidad lo rechaza o le pone dificultades, con la excusa de que no se sujeta a las reglas disciplinarias de la producción de conocimiento. Surge aquí un tipo de pensar y actuar que voy a caracterizar como “pensar/pensamiento descolonial”.

 

El pensar/pensamiento descolonial no tiene sus antecedentes ni en Grecia ni en Roma, ni en la lengua griega ni en la latina. No tiene sus antecedentes en estas lenguas, pero estas lenguas están implicadas en sus orígenes. En la medida en que las lenguas griega y latina son fundacionales para el pensamiento imperial en la Europa del Atlántico a partir del siglo XVI, no son el antecedente del pensar descolonial, sino parte de la violencia que provoca y genera la necesidad de este pensar. Lo que provoca el pensar descolonial es la simultánea formación en el siglo XVI, consolidación y proyección global desde entonces hasta la invasión de Irak por Estados Unidos y del Líbano por Israel: esto es, la formación de la retórica salvacionista en la que se funda la idea de modernidad y la oculta necesidad de control, explotación y muerte de la lógica de la colonialidad, escondida bajo la retórica del triunfalismo salvacionista de la modernidad. El pensar/pensamiento descolonial surge en Tawantinsuyu y Anáhuac, en las dos civilizaciones invadidas y destruidas por la invasión Europea, principalmente castellana (Guaman Poma de Ayala, insurgencias como el Taky-Onkoy, insurgencias en Nueva España, etcétera); portuguesa (insurgencia tupí entre 1549 y 1553; rebeliones de esclavos africanos a medida que la importación de esclavos aumentaba drásticamente entre los siglos XVI y XVIII); y en las plantaciones del Caribe, en el cimarronaje de los esclavos africanos desligándose de las plantaciones y formando su propio pensar y organización social (el “pensamiento cimarrón”, como lo caracterizan Juan García y Edisón León). Guaman Poma de Ayala nos dejó el legado de una teoría político-económica descolonial en las colonias hispánicas. Y Ottabah Cugoano nos dejó el legado de una teoría política descolonial sobre la base de su experiencia en las plantaciones del Caribe y de su vida en Londres.[2] El pensar des-colonial re-surge, a su manera y en distintas historias locales, con la expansión imperial de Inglaterra y Francia, en Asia y África, a partir de finales del siglo XVIII: Mahatma Gandhi en India, Amilcar Cabral en las colonias portuguesas de África, Aimé Césaire y Frantz Fanon a partir de la experiencia de la colonización francesa en Martinica, Fausto Reinaga a partir de la experiencia de la larga historia colonial de Bolivia, Gloria Anzaldúa, recogiendo la experiencia de la colonialidad entre las latinas/os en Estados Unidos, etcétera.

 

Hay pues una vertiente del pensamiento des-colonial que surge y acompaña la historia imperial/colonial moderna (es decir, capitalista), y se contrapone a la retórica de la modernidad y la lógica de la colonialidad. ¿En qué consiste el pensar des-colonial? ¿Cuáles son sus características y cuál es su singularidad frente a otros pensares disidentes y críticos que ha generado la modernidad, como por ejemplo el marxismo y la desconstrucción?

 

En primer lugar, está el desprendimiento epistémico. Aníbal Quijano sitúa el desprendimiento del eurocentrismo como primer paso del pensar descolonial.[3] ¿Que significa aquí desprendimiento epistémico? Quizás se pueda aclarar diferenciando el pensamiento descolonial de la crítica de Marx al capitalismo. Enrique Dussel hizo una lectura del momento crítico en la obra de Karl Marx, sobre todo en su desmontaje de la lógica del capital. Dussel señala de qué manera Marx empleó los instrumentos analíticos de la ciencia del momento para de-velar la lógica que explica la diferencia en la acumulación entre el empresario y el obrero.[4] Lo mismo podría decirse de Sigmund Freud al des-cubrir la lógica del inconsciente, semejante a como Marx des-cubrió la lógica del capital. El hecho de que ambos sean judíos, es decir, víctimas del colonialismo interno en Europa, puede explicar la sensibilidad que llevó a ambos a producir conocimiento para la liberación del sujeto en lugar de hacerlo para el desarrollo. Por eso mismo, tanto Marx como Freud fueron crucificados por la inteligencia que promueve la civilización, el progreso, el desarrollo, las buenas costumbres y la normatividad blanca, masculina y heterosexual.

 

Ahora bien, antes, mucho antes de que Marx y Freud des-cubrieran la lógica del capital y la lógica del inconsciente, intelectuales como Guaman Poma de Ayala y Ottabah Cugoano des-cubrieron la lógica de la colonialidad. Guaman Poma la des-cubrió en dos niveles. En su “nueva crónica” dejó en claro que la historia de la cacería había sido escrita por los cazadores y no por los leones, como dice un dicho popular entre los afro-andinos. Y por otro lado, puso también de manifiesto no sólo la dimensión crítica sino también la prospectiva: que un “buen gobierno” tendrá que estructurase, en los Andes, a partir de la experiencia e historia social andina —articulada con la hispánica—, pero no en la imposición de las formas hispánicas de gobermentalidad. El gobierno de Evo Morales actualiza, quinientos años después, un proyecto de des-colonización que Guaman Poma había imaginado sin antecedentes a finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII.

 

Ottobah Cugoano dejó al menos dos principios básicos para el pensamiento descolonial. Uno es la complicidad imperial, en el comercio de esclavos, entre España, Portugal, Holanda, Inglaterra y Francia. Para Cugoano hay una lógica común en la política imperial de estos países que sobrepasa las diferencias nacionales y comerciales entre ellos. La lógica de la colonialidad aparece así des-cubierta detrás de las diferencias imperiales. El segundo y radical principio, re-articulado muchos años después por Eric Williams (Capitalism and Slavery, 1944), es que el comercio de esclavos convirtió a seres humanos en mercaderías y, en consecuencia, en entidades desechables, descartables. Las vidas humanas descartables y desechables tienen su retórica justificativa en el racismo y constituyen el lado más oscuro de la colonialidad que se mantiene hasta hoy y se propaga: comercio de mujeres, comercio de niños, comercio de órganos de los cuerpos humanos, devaluación de las muertes de personas en Irak y en Líbano, etcétera. Como consecuencia, Ottobah Cugoano sugiere un principio fundamental en la descolonización del estado y la sociedad: que la soberanía no debe establecerse en la relación de la persona con el estado (puesto que el estado estaba y sigue estando relacionado a una etnia y por lo tanto a un concepto limitado de lo humano y de la humanidad), sino de persona a persona; es decir, no hay persona que tenga el derecho de controlar, poseer, dominar a otra persona.

 

Estos ejemplos nos ayudan a establecer las diferencia entre la crítica eurocéntrica al eurocentrismo en la obra de Marx y Freud, por un lado, y la crítica de-colonial al eurocentrismo en la obra de Guaman Poma y Ottobah Cugoano, por el otro. La crítica de Marx y Freud no sólo se realiza en el interior de la lógica epistémica que critican, sino que responden a la misma formación subjetiva (es decir, el sujeto moderno) que critican. Tanto el obrero como el patrón, tanto la familia burguesa como el patriarcado, constituyen la diversidad de lo mismo. En cambio, Guaman Poma y Ottobah Cugoano son ajenos a la subjetividad del sujeto moderno y tangenciales a las categorías de pensamiento forjadas a partir del griego y del latín y explayadas en las lenguas europeas modernas e imperiales. El desprendimiento proviene entonces de pensar en la experiencia de sujetos fracturados por la colonialidad y en categorías ajenas a las del griego y del latín y de sus lenguas secuaces modernas. En tal sentido, Guaman Poma y Ottobah Cugoano son pensadores fronterizos, construyen una epistemología fronteriza que es la metodología del pensamiento des-colonial y la condición necesaria del desprendimiento epistémico.[5]

 

El proceso histórico en América del Sur/Abya Yala y el Caribe, hoy, comienza un proceso de desprendimiento epistémico y político. En Bolivia este lenguaje es claro y contundente en el gobierno de Evo Morales. En Ecuador, en el lenguaje de Pachakuti y de la CONAIE; como así también en el trabajo intelectual y político de afro-andinos y afro-andinas (Juan García, Libia Grueso). Lo hemos vivido y presenciado en tres intensos días de las Jornadas de Insurgencias Político-Epistémicas y el Giro Descolonial realizadas en la Universidad Andina (17 al 19 de julio de 2006).

 

Pues bien, volviendo a la sugerencia de Stiglitz: sí, de acuerdo. La universidad debe contribuir a los procesos democráticos en dos direcciones: produciendo pensamiento (crítico, por cierto) des-colonizador y trabajando conjuntamente con el pensamiento y hacer des-colonizador fuera de la universidad, tanto en los proyectos de la sociedad política, como en el caso de Evo Morales y Hugo Chávez, como des-colonizando en las prácticas de Estado y en la filosofía económica.


[1] “Teoría de la información imperfecta: implicaciones de la política económica”, en Comentario Internacional, núm. 3 (2002), pp. 219-226.

[2] Este argumento se explicita en mi articulo “El pensamiento descolonial, desprendimiento y apertura. Un manifiesto”, en Santiago Castro-Gómez y Ramón Grosfoguel (eds.), El giro decolonial: Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Central y Siglo del Hombre Editores, 2007.

[3] “Colonialidad y Modernidad/Racionalidad”, Perú Indígena, vol. 13, núm. 29, pp. 11-20. Reproducido en Heraclio Bonilla (comp.), Los Conquistados, Bogotá: Flacso-Tercer Mundo, 1992. En inglés apareció como “Coloniality and Modernity/Rationality”, en Goran Therborn (ed.), Globalizations and Modernities, Estocolmo: FRN, 1999.

[4] “El programa científico de investigación de Karl Marx”, en Hacia una filosofía política-crítica, Sevilla: Desclée, núm. 12 (2001), pp. 279-302.

[5] Exploré la simultánea aparición del sujeto moderno (Cervantes en Don Quijote, Descartes en Le discourse de la méthode) y el sujeto colonial (Guaman Poma) en el ensayo “De-linking: Don Quixot, Globalization and the Colonies”, en Quixotic Offspring: The Global Legacy of Don Quixote, Maclester International: Macalester College, 2006, vol. 17, pp. 3-39.

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~ por 666ismocritico en febrero 16, 2009.

Una respuesta to “Walter Mignolo -El Pensamiento Descolonial”

  1. Muy interesante postura no había pensado en ese concepto de: Pensamiento descolonial, Chávez lo menciona siempre, pero con ésta lectura estoy más clara , hay que profundizar y seguir leyendo…gracias!

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